Más allá de la atención clínica, la misión complementó su labor con la entrega de suministros como purificadores de agua, láminas plásticas y recipientes de almacenamiento, con lo cual fortaleció la resiliencia de las comunidades más vulnerables
El equipo médico del Cuerpo de Ayuda de Emergencia Internacional de Japón cerró este miércoles su labor sanitaria en Venezuela, luego de un mes brindando atención a las comunidades golpeadas por los terremotos del 24 de junio, en particular en el estado La Guaira.
La Oficina del Equipo de Asistencia de Emergencia Internacional de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) confirmó a través de X que la misión médica dio por terminadas sus actividades y se alista para regresar al país asiático.
Al cierre de la operación, el jefe del segundo contingente médico dirigió un mensaje al pueblo venezolano, en el que resumió el trabajo desplegado en Caraballeda: durante un mes, el equipo atendió a más de 1.600 personas de la zona afectada por lesiones, fracturas, enfermedades de la piel, diarrea, fiebre y otros cuadros infecciosos.
El representante de la misión agradeció el apoyo recibido de voluntarios y entidades locales durante las jornadas de atención, y expresó, a nombre de todo el equipo, su deseo sincero de que Venezuela y su gente logren superar pronto esta dura adversidad, recordándoles a los venezolanos que no están solos.
También reiteró el compromiso del gobierno y la sociedad japonesa con la recuperación del país, transmitiendo un mensaje de ánimo para Venezuela en sus esfuerzos por salir adelante.
Respuesta humanitaria de Japón refuerza la atención médica en Caraballeda
Este despliegue formó parte de la respuesta humanitaria que Japón activó tras la emergencia sísmica. El gobierno japonés envió primero un equipo de evaluación de JICA y, poco después, puso en marcha el Equipo Médico de Ayuda para Desastres de Japón, integrado por personal del Ministerio de Asuntos Exteriores, especialistas de JICA, médicos, enfermeros y otros profesionales de salud. Días más tarde, ante la alta demanda de atención en las zonas más golpeadas, se sumó un segundo contingente.
El hospital de campaña japonés quedó instalado en Caraballeda, una de las localidades más afectadas, donde ofreció consultas médicas gratuitas y tratamiento para traumatismos, enfermedades infecciosas y otras condiciones derivadas de la emergencia. Además de la atención sanitaria, Japón envió ayuda humanitaria adicional, con láminas plásticas, purificadores de agua y recipientes para almacenar agua destinados a la población damnificada.
La presencia del equipo japonés se sumó a la respuesta internacional coordinada frente a la crisis humanitaria dejada por los sismos, en la que también participaron equipos médicos de otros países y organizaciones especializadas en emergencias, con despliegue principal en el estado La Guaira.