La estrategia se ejecutará bajo la conducción del gobierno venezolano, con acompañamiento técnico del Sistema de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, además de socios estratégicos, según precisó Gianluca Rampolla, coordinador residente y humanitario saliente de la organización en el país
El gobierno de Venezuela y la Organización de las Naciones Unidas pusieron en marcha este miércoles un esquema conjunto de 60 días para evaluar de manera integral los daños y las necesidades de reconstrucción tras el doble terremoto del 24 de junio, que dejó miles de fallecidos, heridos y damnificados, además de destrozos materiales de gran magnitud.
La iniciativa, bautizada Evaluación de Necesidades Postdesastre, busca construir una visión compartida y objetiva sobre los daños, las pérdidas y lo que se necesita para la recuperación, según explicó Gianluca Rampolla, coordinador residente y humanitario saliente de la ONU en el país, durante una intervención transmitida por Venezolana de Televisión.
Rampolla precisó que el proceso estará conducido por el gobierno venezolano, con respaldo técnico del Sistema de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, además de la colaboración de socios estratégicos, según reseñó EFE.
Diagnóstico en nueve sectores estratégicos
Durante los próximos dos meses, un equipo con especialistas de distintas disciplinas evaluará la situación en nueve sectores socioeconómicos dentro de las entidades más golpeadas. El propósito de estas mesas de trabajo es generar recomendaciones técnicas que sirvan de guía para las decisiones dentro del proceso de reconstrucción.
Rampolla anunció que las evaluaciones arrancan este jueves con las primeras reuniones de trabajo, y remarcó que el resultado final dependerá del compromiso, la colaboración y el intercambio constante entre todas las instituciones involucradas.
El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, confirmó que tras esos primeros encuentros se elaborará un informe detallado y ajustado a la realidad, que fijará los lineamientos generales del plan de recuperación.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, expresó confianza en que este acuerdo dará resultados extraordinarios y en que los mecanismos de coordinación establecidos con los organismos internacionales funcionarán de forma efectiva.
El saldo de la catástrofe
Según el balance oficial divulgado el 24 de julio, el desastre dejó 5.546 fallecidos, 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin vivienda. En materia de infraestructura, las autoridades reportaron 856 edificaciones dañadas y 190 colapsos.
A la magnitud humana se suma el impacto económico calculado por el Banco Mundial, que estimó en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos provocados por los sismos. El organismo advirtió que una respuesta lenta en la reconstrucción podría comprometer el crecimiento y la recuperación económica de Venezuela durante la próxima década.